No se puede decir que el tratamiento de acupuntura sea totalmente
indoloro. Sin embargo, las agujas son tan finas que la sensación no es
comparable a, por ejemplo, una inyección. La inserción de las agujas de
acupuntura es casi o totalmente sin dolor, pero una vez que la aguja
toca el punto preciso se puede apreciar una sensación. Según mi
experiencia con los pacientes nerviosos, les sorprende lo poco doloroso
que es.